Diario de clase (varias fechas)

21 de febrero – Variables en la enseñanza de segundas lenguas

En la clase de ese martes volvimos a retomar el tema de las variables en la enseñanza de segundas lenguas (y en realidad en la enseñanza en general).

Así como en una entrada anterior hice hincapié en la importancia de la edad y sus diferentes etapas de aprendizaje tanto en la infancia como en la edad adulta, los conocimientos previos con los que cuenta el alumno y la motivación con la que se enfrenta al aprendizaje y que le ha llevado a aprender; en esta clase intentamos poner en común las diferencias que puede suscitar a la hora de enseñar y aprender que este proceso se lleve a cabo en diferentes tipos de centros y en países o regiones con claras distinciones en sus tradiciones en este sector.

El primer tema a comentar, como no podía ser de otro modo, fue  la comparación entre centro públicos, privados y concertados. Lo que estaba claro, sobretodo para los que más conocíamos el tema, era que los centros públicos siempre se ciñen más a la ley educativa, a las programaciones anuales y a cualquier otro asunto que venga dictaminado por parte del Ministerio de Educación y de la Xunta de Galicia (en el caso de Galicia). En los centros concertados esto es algo que no es tan claro, ya que solo en contrataciones y programaciones todo es mucho más sesgado. Y fue en los centros privados donde encontramos más “vacíos legales” ya que la poco dependencia que tienen con respecto a la administración educativa, las diferencias socioeconómicas del alumnado y el dinero que manejan ya les concede mucha más libertad. Y todo eso sin tener en cuenta las ideologías de los centros escolares, de las que también hablamos largo y tendido. Todos estos casos los ilustramos bastante con experiencias personales en centros educativos.
Sabiendo que tanto compañeros como el profesor habíamos tenido experiencia en el extranjero o conocíamos situaciones concretas de algún país o simplemente veníamos de otra comunidad, aprovechamos también para poner en común las diferencias que notábamos en las tradiciones educativas de cada lugar.

7 de marzo – Contexto social de la adquisición de segundas lenguas

Durante la clase de este martes nos centramos en la importancia del contexto social, de la cultura, que rodea a la segunda lengua en la que está presente el proceso enseñanza-aprendizaje. Pese a que es algo que parece de lo más obvio, en ocasiones puede olvidarse lo elemental que es y, con el tiempo, las “barreras culturales” (que no dejan de ser diferencias, no barreras reales) piden convertirse en pequeños problemas. Aprender una lengua no es solo aprender gramática o léxico, es aprender sobre la cultura que lo rodea (algo que también puede verse profundamente afectado por las variantes de la lengua: no es lo mismo el español de España que el de México, y su contexto social no es el mismo), mejorar nuestra competencia comunicativa.
Aparecen entonces conceptos tales como competencia monolingüe y competencia multilingüe.
  • Competencia monolingüe: la antología didáctica del Instituto Cervantes la define como “una visión del bilingüismo, según la cual los aprendices de una segunda lengua deben conseguir alcanzar una competencia nativa en la lengua meta, es decir, una competencia similar a la de los hablantes monolingües”. Lo que quedó claro en clase fue que tener esta competencia implica formar parte de una comunidad lingüística única y que se haya aprendido la cultura y lengua en este contexto.
  • Competencia multilingüe: el Consejo de Europa declara: “una misma persona no dispone de una colección de competencias para comunicar distintas y separadas de las lenguas que domina, sino de una competencia plurilingüe y pluricultural que engloba el conjunto de los repertorios lingüísticos de que dispone”.
Lo último que hablamos en esta clase fue la variación lingüística, algo que, una vez más, creo que está presente en el día a día pero que parece pasar inadvertido.
El Centro Virtual Cervantes define la variación lingüística como “el uso de la lengua condicionado por factores de tipo geográfico, sociocultural, contextual o histórico. La forma como los hablantes emplean una lengua no es uniforme, sino que varía según sus circunstancias personales, el tiempo y el tipo de comunicación en que están implicados”.
Además, también pudimos tratar los diferentes factores que dan pie a esta variación y creo que el CVC vuelve a definirlo a la perfección dejando claro que en cuanto a los tipos de variación, se distinguen, por un lado, las variaciones determinadas por las características personales de quien emplea la lengua y, por otro lado, las variaciones condicionadas por factores del contexto:

1. La variación lingüística relacionada con el usuario tiene que ver con la interrelación entre variedad lingüística y características del hablante:

  • Según su origen geográfico, se distingue entre dialectos o variedades diatópicas.
  • Según su formación cultural, se establecen distintos niveles de lengua o variedades diastráticas.
  • Según su edad o profesión, se distingue entre jergas o lenguas especiales.

2. La variación lingüística determinada por el contexto de uso caracteriza los distintos registros de lengua, también llamados variedades funcionales o diafásicas.

14 de marzo – Contexto social de la adquisición de segundas lenguas + baby talk, foreigner talk y mansplaining

Continuando con el tema de la variación lingüística centramos nuestra atención en el concepto de nivelación dialectal y el de teoría de la acomodación.

Cuando hablamos del primero concepto Ralph Penny lo define en su libro Variation and Change in Spanish como “el proceso por el que variantes dialectales de un idioma se aproximan entre sí, típicamente por eliminación de formas marcadas, mejorando su mutua inteligibilidad y dando lugar a una lengua más homogénea. Las formas que causan más problemas de comprensión son simplificadas o eliminadas y el número de variantes disminuye”. El segundo, la Teoría de la Acomodación de la Comunicación (TAC), se basa en la premisa de que cuando los hablantes interactúan ajustan su discurso, pautas vocales y/o gestos a los otros hablantes (Giles, Mula, Bradac y Jonson, 1987).

Después de comentar algunas situaciones que pueden tener lugar a raíz de estos dos conceptos, pasamos a hablar de algo “nuevo”, ya que, al menos yo, ya conocía el tema: el baby talk, el foreigner talk y el mansplaining.

El Baby Talk es el nombre que se usa para designar un subcódigo lingüístico que emplean los adultos y los niños mayores de 5-6 años, de forma espontánea, cuando se dirigen y comunican con niños más pequeños. Es decir, no es otra cosa que una adaptación de la lengua que se lleva a cabo a la hora de hablar con niños que no dominan la lengua. El baby talk es algo que vi muy a menudo en los centros educativos y juveniles en los que he trabajado y es muy recurrido a la hora de hablar con niños pequeños.

El Foreigner Talk es definido por Eric Reinders en su libro Borrowed Gods and Foreign Bodies como “a simplified version of a language that’s sometimes used by native speakers when addressing non-native speakers”. Es decir, de nuevo nos encontramos ante una adaptación de la lengua que se lleva a cabo a la hora de hablar con extranjeros que no dominan la lengua.

Por último, comentaré el mansplaining, un concepto que personalmente me parece my lógico por la composición del término  pero que me resulta repugnante a partes iguales por su definición. El mansplaining es un neologismo anglófono basado en la composición de las palabras varón y explicar, que se define como “explicar algo a alguien, generalmente un varón a una mujer, de una manera considerada como condescendiente o paternalista”. Lo que sí que me ha parecido increíble es que, leyendo sobre el tema, he descubierto que se ha intentado de alguna manera a través de la red Spanish for Social Change crear el término español para el concepto: machoxplicar.

A continuación os dejo un vídeo que ilustra y explica muy apropiadamente el concepto.

 

21 de marzo y 4 de abril – Los factores Macrosociales

Voy a unir las últimas clases en un único post ya que no pude asistir a la última de ellas y solo sé lo que me comentaron mis compañeros.

En estas clases centramos nuestra atención en los factores macrosociais que están presentes en la adquisición de segundas lenguas empezando por el que m ás destaca de todos: el estatus de las lenguas.

Cuando hablamos del estatus en general, DLE lo define de dos maneras:

  1. m. Posición que una persona ocupa en la sociedad o dentro de un grupo social.
  2. m. Situación relativa de algo dentro de un determinado marco de referencia.

Cuando hablamos pues de estatus de la lengua, nos referimos a su posición, su papel y su importancia entre otras lenguas de las comunidades en las que está presente.

En muchas ocasiones este estatus de la la lengua es el que condiciona que, a la hora de aprender segundas lenguas, dependiendo del estatus de la L2, el interés, la motivación y la predisposición del alumno a la hora de enfrentarse al proceso enseñanza-aprendizaje sea mucho menor. Un ejemplo claro de esta situación es el de los estudiantes de Gallego como L2 teniendo el Español como L1, al ser una lengua minorizada (que no minoritaria) y contar con un menor estatus sobretodo a nivel legal y político, el proceso es tedioso, con pocas muestras de interés y en algunas ocasiones bastante infructuoso.

Fue hablando del estatus cuando descubrimos tres situaciones distintas en las que se ve esta diferenciación: la construcción nacional en la que en la formación de un país se emplea una única lengua como símbolo de unión, la colonización en la imposición de la lengua de los colonizadores en los pueblos colonizados y la globalización en la que nos encontramos viendo al Inglés cada vez más presente en nuestra vida diaria.

Es de este último concepto del que voy a aprovechar para hablar a continuación.

La Globalización es un término moderno especialmente señalado como causante de cambios en las sociedades y en la economía mundial que resultan en un incremento fundamental del comercio internacional y del intercambio cultural. Indudablemente, la globalización contribuye a que los países sean interdependientes debido a la libre circulación de bienes y servicios, de hombres, de ideas, de capitales, y de tecnología (Castro, 2012).

Es gracias a esta libre circulación que el comercio internacional ha influenciado en gran medida las relaciones internacionales y comerciales entre países de América y Europa a través de los Tratados de Libre Comercio. Y son estos Tratados de Libre Comercio los que han beneficiado y también afectado de diferente manera a países hispanohablantes como es el caso España o México, países en loa que se ha producido un profundo impacto tanto en su cultura como en su idioma debido a su adaptación a la lengua en que todo se mueve en este mismo comercio internacional: el inglés. Y ha afectado hasta el punto de convertir el inglés en el idioma oficial para hacer negocios.

Es decir, la Globalización no ha traído consigo sólo cambios a nivel económico, social o político sino que además ha influenciado considerablemente otros aspectos a nivel lingüístico y cultural.

El inglés es el idioma que parece mover al mundo, y eso no hace sino acrecentar su estatus. La pregunta es, ¿se contempla como una globalización de la lengua realista? Yo creo que no. Como siempre, aparecerían variantes de la lengua (que en realidad ya existen, inglés británico y americano poco tienen que ver entre ellos, y lo mismo sucede con el Australiano o el irlandés. Todo es inglés, pero ninguno es el mismo, igual que con las variantes del español), dialectos, modificaciones, etc. Me desespera la gente que cree a pies juntitas en la unificación o creación de una única lengua para todos porque, al final, eso no sería más que otro intento fallido de la sociedad de convertirnos a todos en la misma persona, fabricada en serie, que sirva para trabajar y producir y comunicarse entre iguales. Perdiendo nuestra cultura, nuestra identidad y nuestra esencia.

No quiero eso.

Me gustan las lenguas.

Muchas.

Advertisements

Diario de clase (14 de febrero)

Códigos de corrección

A la hora de hablar del concepto “error”, es importante tener en cuenta el código de corrección. Si definiésemos en código de corrección en sí  mismo, el denominado en inglés “coded feedback”, consiste en la señalización de los errores aparecidos en un escrito, así como su identificación mediante un repertorio de señales previamente explicitadas, cada una de las cuales corresponde a un tipo de problema.

En interés didáctico que supone esta herramienta no es otro que el de utilizarlo dentro de un proceso activo de corrección “en el cual se espera que los estudiantes asuman la responsabilidad fundamental de corregir sus propios errores escritos una vez que el instructor los ha señalado” (Higgs, 1979:673). Cabe destacar que esto es viable en pruebas que no son de corrección inmediata como puede ser un examen, sino que su aplicación está más destinada a trabajos escritos como pueden ser redacciones, presentaciones, etc.

A continuación, presentaré un par de sugerencias distintas en lo que a códigos de corrección se refiere.

Una de las sugerencias de corrección que ofrece Sheila Estaire a través de la DidactiRed del CVC (Centro Virtual Cervantes) a la hora de corregir textos es la siguiente:

Sugerencias para un código de corrección de textos escritos

^ Falta algo ORT Ortografía
x Sobra algo PUNT. Puntuación
LEX. Léxico RO Reorganizar
FV Forma verbal DE Difícil de entender
CONC Concordancia RE Re-escribir
OP Orden de palabras DE+RE Difícil de entender, re-escribir

Otro ejemplo es el que se empleó en el Instituto Cervantes de Beirut durante el curso 2013/2014 para alumnos de ELE:

captura-de-pantalla-2017-02-21-a-las-13-21-29

Más adelante, se vieron obligados a añadir dos nuevas marcas para niveles avanzados y superiores del aprendizaje de la lengua:

captura-de-pantalla-2017-02-21-a-las-13-21-51

Estos son solo algunos ejemplos de lo que puede ser un buen código de corrección, ya que cada docente puede tener el suyo propio para sus alumnos.

Diario de clase (7 de febrero)

La clase de la semana pasada se centró principalmente en dos temas: la diferencia entre comunidad de lengua y comunidad lingüística y en las variables en la enseñanza.

Diferencia entre comunidad de lengua y comunidad lingüística

Sobre la primera cuestión tengo claro que, pese a que puedan parecer de entrada términos sinónimos, la diferencia esencial (que no única) entre ambas es su uso: el concepto de comunidad de lengua se utiliza con prácticamente la misma definición que comunidad lingüística pero en un contexto más bien político.  Además, mientras que la comunidad de lengua hace referencia a una comunidad que comparte una misma lengua, según la UNESCO la comunidad lingüística es «toda sociedad humana que, asentada históricamente en un espacio territorial determinado, reconocido o no, se autoidentifica como pueblo y ha desarrollado una lengua común como medio de comunicación natural y de cohesión cultural entre sus miembros».

A mayores, hay que tener claro que ninguno de los dos tiene que ver directamente con el concepto comunidad de hablantes, que es un término puramente sociolingüístico que describe un grupo distinto de personas que utiliza el idioma de una manera extraordinaria y mutuamente aceptada entre sí mismos (jerga profesional, grupos sociales diferenciados…).

Variables en la enseñanza

A la hora de enseñar segundas lenguas, igual que en cualquier otro tipo de enseñanza, hay que tener muy en cuenta las variables que pueden afectar al proceso de enseñanza-aprendizaje. La edad y sus diferentes etapas de aprendizaje tanto en la infancia como en la edad adulta, los conocimientos previos con los que cuenta el alumno y la motivación con la que se enfrenta al aprendizaje y que le ha llevado a aprender, son solo algunas de las variables que pueden afectar a ese proceso. Siempre deben tenerse en cuenta antes, durante y después del proceso de enseñanza-aprendizaje para que este pueda ser lo más efectivo posible.

Repertorio lingüístico

En la clase del martes 31 y en la del martes de la semana anterior (aunque a esa no pude asistir) hablamos sobre el repertorio lingüístico. Y eso mismo es lo que voy a tratar en mi primera entrada de este blog/portfolio: mi repertorio lingüístico.

En la actualidad hablo de manera fluida cuatro idiomas: español, gallego, francés e inglés. Y en proceso de aprendizaje tengo el italiano, el portugués y el coreano. A mayores, pretendo llegar a dominar el irlandés.

Debido al origen castellano-leonés de mi padre y a la vida en Andalucía de mi madre mi lengua incial fue el castellano. El gallego no entró en juego hasta que entré en el colegio en la educación primaria, aunque pronto me puse al día.

Fue en casa (y antes de llegar al colegio) donde comenzó mi periplo por las lenguas extranjeras. Puede que el inglés entrase en la ecuación incluso antes que el gallego, ya que mi madre era maestra y profesora de esa lengua, así que la escuela me presentó el método tradicional y mi madre se encargó de ponerle a la metodologia un poco más de chispa. Además, con los años,  mi vida en internet y teniendo familia en el extranjero, mi nivel de inglés fue creciendo por su cuenta y alejándose del de mis compañeros de clase.

Las demás lenguas extranjeras llegaron más tarde: el francés en la educación secundaria y posteriormente (y motivada por una de las becas de inmersión lingüística de la cinta) por la Aliance Française, el italiano y el portugués por el placer de aprenderlo después de trabajar con voluntarios europeos de distintas nacionalidades y el coreano por gusto y, por qué no decirlo, pura y dura cabezonería.

Y es que estas tres últimas las aprendo por distintos métodos de forma autodidacta: he comprado mis libros, hago tándem lingüístico, veo series y escucho música…

Pero, ¿qué puedo decir? Me gustan las lenguas.